Historia, cultura y gastronomía se mezclan cuando hablamos del Carpaccio. Este plato nació en Venecia, Italia, cuando en 1950, un chef llamado Giuseppe Cipriani, tuvo que improvisar un plato de carne cruda para una condesa.
A través de los años, han surgido variaciones de este plato en las que se utilizan otras proteínas en lugar de la carne de res, como el salmón, por ejemplo, ya que además de sabroso, es ligero, saludable, así como adaptable a las exigencias y gustos de cada comensal.
Así que si quieres preparar un aperitivo exótico pero elegante, el Carpaccio de salmón ahumado es una gran opción. Aquí te dejamos la receta:
Ingredientes:
- 800g de salmón ahumado.
- Aceite de oliva al gusto.
- Jugo de limón al gusto.
- Cebollín al gusto.
- Pimienta al gusto.
- Alcaparras al gusto.
Preparación:
- Retira piel y espinas del salmón, déjalo en el congelador por 30 min y cuando este muy frío córtalo en láminas.
- Dispón de un plato llano, ordena las láminas sobreponiendo una al lado de la otra, hasta llenar el plato.
- En un recipiente, mezcla el aceite con el limón y sazona con sal y pimienta al gusto.
- Al momento de servir, baña el salmón con la mezcla.
- Espolvorea el cilantro y las alcaparras al gusto.
Esta es una entrada muy fácil de preparar, además te permite aplicar la creatividad en su preparación, pues también se le puede agregar aguacate, alfalfa, queso parmesano, champiñones o aderezar con jugo de naranja, todo depende de tus gustos
Asimismo, su mejor acompañante siempre será un buen vino.
Dato curioso: Su nombre se le debe al pintor Vittore Carpaccio, por la similitud del color de sus obras, en las que predominaba el rojo y el amarillo, con el color del plato italiano.

