Existe un flan con un matiz lácteo y una textura gelatinosa, ideal para personas intolerantes al gluten. Su nombre traducido literalmente del italiano, significa “nata cocida”. Se trata de la Panna Cotta, un postre emblemático de Italia, perfecto para disfrutar una tarde de verano, mientras compartes con un grupo de amigos o familiares.
Se originó en la región de Piamonte, conocida por sus vinos y frutas mediterráneas. La sencillez y rápida preparación de esta delicia, le han generado fama a través de los años, por lo que es fácil conseguirla en los menús de restaurantes, alrededor del mundo.
Te dejaré los detalles para que puedas preparar este postre con tus propias manos.
Ingredientes:
- 2 sobres de gelatina sin sabor.
- 1 ½ tazas de leche + ½ taza de leche adicional.
- 4 tazas de crema de leche.
- ½ taza de azúcar.
- 2 cucharaditas de esencia de vainilla.
- Frutos rojos para decorar.
Preparación:
- Disolver la gelatina en ½ taza de leche.
- En una olla mediana, calentar la crema de leche, la leche restante y el azúcar, hasta que la mezcla comience a hervir.
- Retirar del fuego y agregar la esencia de vainilla.
- Combinar las dos mezclas y revolver.
- Para que la Panna Cotta quede suave, pasar por un colador de malla para eliminar cualquier grumo.
- Verter la mezcla en moldes o vasos individuales.
- Dejar enfriar y refrigerar al menos 3 horas.
- Servir en los mismos vasitos, o desmoldar.
- Decorar con frutos rojos o con alguna mermelada frutal.
Este es un postre sencillo, que seguro será del gusto de todos los comensales, pues el toque perfecto para culminar, en equilibrio y en perfecta combinación, los platos que componen la comida.

